Las puertas abiertas del mágico atelier de Roberto Rosas

La singular vivienda ubicada en el Carril Mathus Hoyos recibió gran cantidad de personas en el evento “Arte con Vino y Rosas”, preludio de la edición 2017 de Burbujas y Sabores. Las esculturas del artista siguen impactando al público. Hubo música, espumantes y vinos para completar la experiencia

 En El Bermejo, hay una casa en la que se respira arte en cada rincón y visitarla se convierte siempre en una experiencia única. En esa magia se envolvió el público que asistió el pasado sábado 25 al evento “Arte con Vino y Rosas”, que abrió de par en par las puertas de la casa-taller del escultor Roberto Rosas y que, al recorrido por la obra del artista le sumó una propuesta artística, enológica y gastronómica. El encuentro se desarrolló a modo de antesala de la edición 2017 de Burbujas y Sabores, que se desarrollará entre el 9 y el 16 de diciembre en Guaymallén.

Rosas, a través de su obra

El perfil bajo que caracterizó a Roberto Rosas (1938-2015), no le impedía recibir visitas en su atelier ubicado en carril Mathus Hoyos. Allí, era costumbre que compartiera largas charlas con colegas, algún periodista y hasta admiradores de su obra. Esto fue lo que se repitió en “Arte con Vino y Rosas”. Un importante marco de público pudo apreciar su lugar de trabajo y las herramientas que permanecen detenidas en el tiempo, tal cual las dejó en su último día de trabajo.

Las bodegas Richardi-Fazio-Menegazzo y Cavas del 23 ofrecieron sus espumantes y vinos para que la experiencia de estar frente a las creaciones de Rosas fuera completa. Desde la recepción, pasando por el amplio estar, la biblioteca, la habitación, y el impactante jardín se pudo apreciar la inconfundible impronta de cada una de las piezas artísticas, parte de las que el escultor hizo conocer al mundo entero, tanto en el ámbito público como en el privado.

El Ensamble de Jazz de la Municipalidad de Guaymallén y las voces de Alejandra Marengo y Patricia Milani completaron el maridaje conformado por sabores, música y arte.

Rodeados de esculturas y muebles imaginados por Rosas, los asistentes vivieron la casa y la impronta del recordado artista, que aún sigue cosechando elogios y admiración.