El Salón de Usos Múltiples del Barrio Patrón Santiago está cambiando. La Municipalidad de Guaymallén está haciendo obras en el lugar, para mejorar la atención de los vecinos y darle vida con actividades. Dos de las novedades que muestran las instalaciones tienen un profundo significado simbólico: un mural y un banco verde que simbolizan la lucha de las personas que no conocen su origen, que no pueden cumplir su derecho a la identidad.
El «banco verde» por la identidad biológica es un símbolo urbano instalado en plazas y espacios públicos de Argentina para visibilizar la lucha de personas que buscan sus orígenes familiares. A ese banco se suma la obra del artista Juan Pablo Santucci, “La huella de nuestra identidad”. Esos dos símbolos fueron inaugurados esta mañana en el SUM del Barrio Patrón Santiago, para visibilizar el derecho que toda persona tiene a conocer quién es y de dónde viene, derecho que muchas personas no pueden gozar y que buscan reconstruir su identidad biológica y su origen.
En Mendoza existe el Programa de Identidad Biológica, creado por la ley provincial 9182, que reconoce y garantiza el derecho de todas las personas a acceder a la información sobre sus orígenes, una ley que representa un avance jurídico y brinda herramientas para acompañar procesos de búsqueda.
La inauguración contó con la presencia del intendente Marcos Calvente, el presidente del Consejo Deliberante de Guaymallén, Fabricio Lucero, la directora de derechos humanos de la Provincia, Natalia Alonso, concejales, autoridades provinciales, autoridades municipales presentes, miembros del colectivo Mendoza por la Verdad, vecinos y vecinas.
Calvente felicitó a todos aquellos con el compromiso para “hacer posible esta lucha de personas que no gozan de este derecho. A la mayoría de nosotros nos parece algo natural, espontáneo saber quiénes son nuestros padres, de dónde venimos y no le damos valor a la existencia de estas instancias públicas que permiten a muchas personas acceder a esos datos que son mucho más que conocimiento, sino que da explicación a un montón de cosas que nos caracterizan”.

La titular del Registro Provincial de Adopción, Guadalupe Álvarez, destacó que la Municipalidad de Guaymallén fue la primera en tener un Espacio Municipal de Adopción, que está a cargo de un referente en el tema, Antonio Romeo, quien también tiene un fuerte compromiso con el derecho a la identidad.
Luego, Alvarez dijo que “más allá de lo simbólico, la búsqueda tiene que ver con historias de cada una de las personas que se acercan a los espacios institucionales que tiene Mendoza para garantizarle su derecho a saber de dónde viene, sus orígenes, su identidad biológica, su identidad genética, su identidad cultural, política, religiosa. Celebro que Mendoza tenga este tipo de políticas públicas porque somos vanguardia a nivel nacional”.
La directora de Derechos Humanos de la Provincia, Natalia Alonso, dijo que “estamos muy contentos de poder acompañar desde la Dirección de Derechos Humanos esta iniciativa tan simbólica. Esto va mucho más allá, permite visibilizar, permite reconocer y difundir un derecho tan fundamental como es el derecho humano a la identidad. Desde la Dirección vamos a seguir comprometidos en políticas públicas que permitan garantizar este derecho y acompañar a todas aquellas personas que están buscando su origen”.

Tres testimonios
“Soy Carolina Sabatini, soy apropiada. Lo único que tengo seguro es que nací en el año 1974 y llegué a la casa de crianza de mis papás, de cariño en el mes de agosto. Lo demás es todo inseguro, incierto. Son relatos que con el tiempo uno descubre que es mentira. Llevo 10 años buscando, no he encontrado algo que me lleve al camino certero. Pero sigo acompañando y ayudando a la gente que está en el mismo lugar que yo. No hay que romantizar una apropiación o una adopción ilegal. No hay que romantizar la compra o la entrega de un niño. La única vía de adopción es la legal”.
“Mi nombre es Laura Rojas. Crecí con el amor inmenso de mi mamá Lilia, mi abuela y mis tías, pero siempre hubo una parte de mi historia que me faltaba: conocer a mi papá, Carlos Fernández. Un día algo cambió, una amiga, me regaló un folleto del colectivo Mendoza por la Verdad. Me contó que habían ayudado a su mamá a encontrar a sus hermanos. No fue una decisión fácil buscar mi identidad. Implicaba enfrentar muchas cosas, pero reuní fuerzas, hablé con mi mamá y ella me dio un dato clave, el acta de matrimonio, donde figuraban todos los datos de él. Con mucha incertidumbre hice el llamado al número que figuraba en el folleto y ahí me atendió un señor llamado Antonio Romeo. Le conté mi historia y me dijo ‘te vamos a ayudar’. Pasó aproximadamente un mes, el teléfono sonó. Me dio unos números de Buenos Aires, posibles contactos de mi papá. Llamé al primer número y nada. El segundo era de una vecina de él, me escuchó y me preguntó: ‘¿Crees el número personal de él?’ No lo podía creer, me temblaba todo el cuerpo. Tomé el valor y llamé. En ese momento el mundo se detuvo. Yo no podía parar de llorar y él tampoco. Desde ese día empezamos a reconstruir un vínculo, hicimos videollamadas, compartimos palabras, emociones y empezamos a soñar con el momento de vernos. Y ese día llegó”.

“Soy Patricia Giménez. El 3 de agosto se cumplieron 42 años de la búsqueda de mi bebé que me robaron en el hospital Lagomaggiore. No sé si es una nena o un varón. Quizás alguien acá, algún vecino, conoce a alguien de casi 42 años que dude de su identidad y pueden decirle que se comuniquen con Derechos humanos, con el colectivo Mendoza por la Verdad, conmigo por las redes, porque en una de esas es mi hijo o mi hija. Y en una de esas nos sentamos en este banco a abrazarnos. Logramos una ley de identidad que es de vanguardia. Ahora vamos por la ley nacional, porque la identidad no se vende, no se compra, no se negocia. porque todos los hijos tienen derechos a saber quiénes son sus padres, su familia biológica, y todas las madres tenemos derecho a criar a nuestros hijos”. Patricia Giménez es presidenta de Mendoza por la Verdad.