La Municipalidad de Guaymallén presentó una nueva propuesta salarial con el objetivo de avanzar en una solución al conflicto con los trabajadores municipales. A diferencia del ofrecimiento anterior, que establecía bonos diferenciados según los niveles de ingresos, el nuevo esquema elimina el escalonamiento y contempla los mismos montos para todos los empleados, atendiendo uno de los planteos realizados por los representantes sindicales.
La iniciativa contempla cuatro pagos extraordinarios de $200.000 entre octubre y enero, además de dos bonos de $325.000 para febrero y marzo. De esta manera, cada trabajador podría percibir un total de $1.450.000 en adicionales durante los seis meses contemplados en la propuesta.
Si bien el ofrecimiento fue rechazado por el sindicato, los representantes gremiales plantearon modificaciones vinculadas principalmente con los montos y los plazos de pago. Desde el Ejecutivo municipal señalaron que las posiciones se encuentran más cerca y que existe voluntad de ambas partes para continuar negociando.
En este contexto, se acordó un cuarto intermedio hasta el miércoles a las 9 horas, cuando volverán a reunirse para evaluar alternativas que permitan alcanzar un acuerdo.
Una nueva propuesta que elimina el escalonamiento
El principal cambio respecto del esquema anterior es que todos los trabajadores municipales recibirían los mismos bonos, independientemente de su categoría, área de desempeño o nivel salarial.
La propuesta surge a partir del planteo sindical de establecer un esquema más igualitario y busca ofrecer una alternativa que alcance al conjunto de la planta municipal.
El cronograma presentado por el Ejecutivo contempla:
| Período de pago | Bono propuesto |
|---|---|
| Fines de octubre, junto con los haberes | $200.000 |
| 15 de noviembre | $200.000 |
| Mediados de diciembre, antes del aguinaldo | $200.000 |
| Enero, para la época de Reyes | $200.000 |
| Febrero | $325.000 |
| Marzo | $325.000 |
| Total por trabajador | $1.450.000 |
De esta manera, los empleados municipales percibirían $800.000 adicionales entre octubre y enero, a los que se sumarían otros $650.000 durante febrero y marzo.
El nuevo ofrecimiento modifica sustancialmente la propuesta anterior, que contemplaba bonos de entre $150.000 y $400.000 según los ingresos brutos de cada agente y su área de trabajo. En ese esquema, los trabajadores con remuneraciones más elevadas quedaban excluidos del beneficio.
Ahora, la Municipalidad propone un esquema uniforme que contempla a todos los empleados y responde al pedido gremial de eliminar las diferencias en el otorgamiento de los adicionales.
El gremio rechazó la oferta, pero las posiciones se acercaron
A pesar de la nueva propuesta, el sindicato rechazó el ofrecimiento municipal y presentó una contrapropuesta orientada a mejorar los montos que percibirían los trabajadores en el corto plazo.
Entre los planteos gremiales se encuentra la posibilidad de adelantar parte de las sumas previstas para febrero y marzo, de manera que los empleados puedan recibir bonos más elevados en los próximos meses.
Desde el Ejecutivo municipal destacaron que, si bien todavía existen diferencias, las posiciones no se encuentran excesivamente alejadas y hay posibilidades de alcanzar un entendimiento.
En ese sentido, la Municipalidad mantiene abierta la evaluación de alternativas que permitan modificar la distribución de los pagos, siempre dentro de un esquema financieramente sostenible.
El objetivo es encontrar un punto de acuerdo que contemple las necesidades de los trabajadores sin comprometer la capacidad económica del Municipio para cumplir con sus obligaciones.
Preservar el empleo y garantizar el equilibrio fiscal
La propuesta forma parte del proceso de reordenamiento salarial que impulsa la gestión del intendente Marcos Calvente, con tres prioridades centrales: preservar los casi 3.000 puestos de trabajo municipales, garantizar el pago de los salarios y mantener el equilibrio de las cuentas públicas.
Desde el Ejecutivo sostienen que cualquier acuerdo debe contemplar no solo la mejora inmediata de los ingresos, sino también la sostenibilidad de las remuneraciones en los próximos meses.
En ese marco, la Municipalidad considera fundamental administrar responsablemente los recursos para asegurar la continuidad de los servicios públicos, el funcionamiento de las distintas áreas y la ejecución de obras de infraestructura.
Esta política de ordenamiento también incluye medidas de reducción del gasto político, entre ellas la disminución del 10% en las remuneraciones del intendente y de los funcionarios políticos, junto con el congelamiento de esos salarios durante seis meses.
Continúa vigente la conciliación obligatoria
Las negociaciones se desarrollan en el marco de la conciliación obligatoria, cuya vigencia se extiende durante parte de la próxima semana.
Mientras se mantenga esta instancia administrativa, las partes deben cumplir las obligaciones establecidas por la autoridad laboral, incluida la abstención de realizar medidas de fuerza comprendidas en el conflicto. Su incumplimiento puede dar lugar a las consecuencias legales correspondientes.
Desde la Municipalidad remarcaron la importancia de sostener el diálogo institucional y evitar medidas que puedan afectar la prestación de los servicios públicos mientras continúan las conversaciones.
Nueva reunión el miércoles para intentar alcanzar un acuerdo
La Municipalidad y el sindicato acordaron volver a reunirse el miércoles a las 9 horas, con el propósito de analizar las modificaciones planteadas y buscar una alternativa que permita destrabar el conflicto.
Desde el Ejecutivo municipal consideran que la nueva propuesta representa un cambio importante respecto del ofrecimiento anterior, ya que elimina las diferencias entre trabajadores e incorpora un cronograma de pagos extraordinarios para todos los agentes.
La expectativa es avanzar hacia un acuerdo durante la semana, a partir de una negociación que contemple las demandas salariales y las posibilidades presupuestarias reales de la comuna.
La Municipalidad de Guaymallén ratificó su voluntad de diálogo y su compromiso de encontrar una solución que permita mejorar los ingresos de los trabajadores, preservar las fuentes de empleo y garantizar la continuidad de los servicios y las obras públicas, sin poner en riesgo el equilibrio fiscal.