Con la emergencia climática azotando la provincia y ante los reiterados desbordes cloacales que afectan a distintos sectores de Guaymallén, el intendente Marcos Calvente mantuvo un nuevo encuentro de trabajo con las autoridades de Aysam y del Departamento General de Irrigación para avanzar en la definición de medidas concretas que permitan prevenir y atender las contingencias del sistema sanitario.
La reunión se desarrolló en Los Corralitos, uno de los puntos críticos del departamento, donde las autoridades recorrieron las instalaciones y evaluaron las condiciones de la infraestructura cloacal, los sectores de mayor vulnerabilidad y las intervenciones necesarias frente a posibles tormentas intensas.
El encuentro da continuidad a las gestiones y reclamos realizados por Calvente para que Aysam implemente un plan de acción específico, que permita atender las emergencias con mayor rapidez y reducir las consecuencias ambientales, sanitarias y económicas que generan los desbordes.
“Estamos delineando el alcance de un plan de contingencia específicamente diseñado para enfrentar la situación de las tormentas asociadas al fenómeno del Súper Niño”, explicó el intendente.
Calvente señaló que el objetivo es adaptar el protocolo habitual de Aysam a las condiciones climáticas previstas para esta temporada, mediante un esquema de prevención, monitoreo y respuesta coordinada entre los organismos.
Las primeras acciones del plan de contingencia
Uno de los principales ejes será la identificación de los puntos críticos y de los barrios más vulnerables ante posibles desbordes. Para ello, se avanzará en mecanismos de medición que permitan determinar dónde y en qué magnitud ingresa agua de lluvia al sistema cloacal, una situación que incrementa los caudales y puede provocar colapsos durante las tormentas.
“Lo que buscamos es identificar el foco del problema y las zonas más vulnerables, los barrios que están sometidos a mayor riesgo de contacto con el líquido cloacal. Tener esa información nos permitirá utilizar de mejor manera los recursos disponibles para enfrentar estas situaciones críticas”, sostuvo Calvente.

En paralelo, Aysam reforzará su capacidad operativa con mayores recursos, cuadrillas de intervención, guardias activas y pasivas y equipamiento destinado a atender emergencias simultáneas.
Otro de los puntos acordados fue avanzar en un sistema de alerta temprana que permita anticipar posibles contingencias a partir de los pronósticos meteorológicos y la información que aporten los equipos técnicos y territoriales.
También se trabajará en un mecanismo de comunicación coordinada para agilizar la recepción de reclamos, el seguimiento de las intervenciones y la información a los vecinos sobre la evolución y resolución de cada situación.
Respuesta coordinada para proteger a los vecinos
Durante la recorrida, las autoridades analizaron particularmente la situación de Los Corralitos, donde ya se vienen realizando intervenciones para disminuir los desbordes, aunque persisten riesgos ante precipitaciones intensas.
“Elegimos esta zona porque es una de las más castigadas y de mayor vulnerabilidad. Nos reunimos acá para determinar cómo se va a manejar el sistema de conducción de líquidos cloacales ante una tormenta, en coordinación con Irrigación, para que el impacto sea el menor posible”, explicó el jefe comunal.
La Municipalidad de Guaymallén ratificó además su disposición de aportar personal y equipamiento de apoyo durante las 24 horas para colaborar ante las emergencias, mientras Aysam mantiene su responsabilidad sobre la operación y el mantenimiento de la red cloacal.
El nuevo esquema de trabajo buscará establecer responsabilidades, mejorar los tiempos de intervención y optimizar los recursos disponibles, mientras avanzan las soluciones estructurales necesarias para el sistema.
El objetivo es contar con un plan de contingencia específico para Guaymallén, que permita anticiparse a los eventos climáticos, actuar con mayor rapidez ante los desbordes y reducir sus consecuencias sobre la salud, el ambiente y la vida cotidiana de los vecinos.