En un contexto de caída de la recaudación y menor disponibilidad de recursos, el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, planteó la necesidad de avanzar hacia un nuevo esquema de coparticipación que deje de administrar escasez y promueva el desarrollo.
Calvente apoyó la enmienda constitucional que impulsa el gobernador Alfredo Cornejo para consagrar la autonomía municipal en la Provincia, pero introdujo un elemento que resulta clave para el cumplimiento de los objetivos de gestión. “Hoy estamos administrando escasez y ese es el problema de fondo. Tenemos que empezar a discutir cómo administrar para generar riqueza”, afirmó.
El jefe comunal destacó el peso económico del departamento dentro del Gran Mendoza: Guaymallén es la segunda economía del área metropolitana y concentra cerca del 27% del empleo registrado de la provincia. “Uno de cada cuatro trabajadores formales está en Guaymallén”, subrayó.
A pesar de ese aporte, remarcó que el municipio es uno de los que menos ingresos recibe per cápita, lo que —según indicó— evidencia que el sistema actual no reconoce el esfuerzo productivo ni la generación de empleo formal.
“Tenemos una economía formal, con empresas que invierten, generan trabajo en blanco y pagan impuestos. Eso es desarrollo real”, explicó.
En ese marco, el intendente fue contundente sobre el cambio de paradigma que propone: “Hay que premiar al que genera riqueza y administra bien, y no al que tiene más población”.
Finalmente, sostuvo que la discusión de fondo no es solo distributiva sino estratégica: “El desarrollo se traduce en empleo registrado, inversión y crecimiento. Si no cambiamos la lógica, vamos a seguir discutiendo lo mismo todos los años. Hay que agrandar la torta, no dividir la escasez”.