La Municipalidad de Guaymallén, a partir de la firma del acta de traslado de posesión desde el Banco Hipotecario Nacional al Municipio, tomó la posesión definitiva del terreno y consolidó un paso histórico: es el primer municipio del país en asumir el control total de un desarrollo habitacional nacional que había quedado paralizado.
Se trata de un predio de más de 96.000 metros cuadrados, en el que originalmente estaban en construcción alrededor de 500 viviendas, pero que hoy, a partir del trabajo impulsado por el Municipio, proyecta ampliarse a más de 800 soluciones habitacionales, multiplicando su impacto para los vecinos del departamento.
El proyecto había quedado completamente frenado tras la disolución del programa PROCREAR y la rescisión de los contratos de obra a nivel nacional. Frente a ese escenario, Guaymallén avanzó en una estrategia concreta: logró la posesión del predio y asumió su tenencia definitiva, quedando en condiciones de definir y ejecutar su futuro.
Este paso no solo ordena la situación jurídica, sino que habilita una nueva etapa de desarrollo, con planificación local y capacidad real de ejecución.
“Nosotros ya dimos el paso más importante: el Municipio tomó posesión del ex PROCREAR, algo que ningún otro municipio en el país logró”, explicó el intendente Marcos Calvente.
“Ahora lo que estamos haciendo es activar la solución. Generamos el marco legal para que el sector privado pueda invertir y terminar esas viviendas.
El esquema es claro: el Municipio aporta el terreno y lo que ya está construido —infraestructura de servicios, redes de agua, cloacas, alumbrado público, arbolado y calles— y el privado termina las casas, con financiamiento accesible para la clase media.
Si aparece una iniciativa en el corto plazo, en cuestión de meses podemos estar iniciando las obras.
Nuestro objetivo es concreto: que esas casas dejen de ser un problema y pasen a ser una oportunidad real para los vecinos de Guaymallén.”

El predio ya cuenta con avances en infraestructura y urbanización, lo que permitirá acelerar los tiempos de ejecución y reducir costos en esta nueva etapa, bajo un esquema público-privado que busca hacer viable el acceso a la vivienda.
Con esta decisión, Guaymallén no solo recupera un espacio estratégico, sino que transforma un proyecto inconcluso en una oportunidad concreta de desarrollo urbano, inversión y generación de soluciones habitacionales para cientos de familias.